
Los aborígenes de Australia Occidental llamados Martu generan pequeños incendios como técnica para capturar lagartos y pequeños roedores. De acuerdo a investigadores de la Universidad de Stanford este tipo de caza amortigua las consecuencias que producen dos factores extremos en la naturaleza: el avance de la maleza y los grandes incendios provocados por tormentas eléctricas que perjudican de sobre manera a pequeños mamíferos australianos en peligro de extinción.
Antropólogos de Stanford, liderados por la profesora Rebecca Bliege, han descubierto que los incendios controlados que realizan los Martu, benefician el medio ambiente evitando principalmente los incendios forestales que algunas veces afectan a miles de kilómetros cuadrados diezmando el hábitat de los pequeños mamíferos en cuestión.
La caza de lagarto realizada por los Martu no ha cambiado en miles de años. En invierno, cuando los lagartos están hibernando, grupos de mujeres prenden fuego en forma controlada capturando a los reptiles cuando intentan escapar.
A mediados de 1960 los Martu fueron “echados” de sus tierras por el gobierno británico para probar sus misiles Streak. En el año 2002 recuperaron parte de su territorio. Las poblaciones de mamíferos de Australia están desapareciendo más rápidamente que en cualquier otra parte del mundo.
Por lo general las especies desaparecen por la intervención del hombre, pero en este caso sus acciones parecen tener el efecto contrario en canguros, zarigüeyas y otros mamíferos amenazados.
La investigación se acompaña de una infografía interactiva, diseñada por los investigadores de la Universidad de Stanford. El estudio fue publicado en la revista “Proceedings” de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos.



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